¿Qué es la infertilidad masculina?
Se habla de infertilidad (esterilidad) cuando una pareja no logra un embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección. La infertilidad no es un problema que afecte solo a la mujer: en aproximadamente la mitad de las parejas interviene un factor masculino, por sí solo o junto con causas femeninas. Por eso, cuando una pareja tiene dificultades para concebir, es importante estudiar también al hombre.
La infertilidad masculina con frecuencia no produce ningún síntoma. La vida sexual y la eyaculación pueden ser completamente normales, y el problema solo se descubre con el seminograma. En algunos hombres puede acompañarse de hinchazón o dolor testicular, testículos pequeños, problemas de erección o de eyaculación, o síntomas debidos a un déficit hormonal.
¿Cuándo consultar?
Si no se ha producido un embarazo tras un año de relaciones regulares sin protección, se recomienda estudiar a la pareja de forma conjunta. No es necesario esperar ese plazo si la mujer tiene más de 35 años, si el hombre tiene antecedentes de testículo no descendido, cirugía testicular, orquitis tras paperas, quimioterapia o radioterapia, o si nota un bulto en el testículo o un varicocele evidente.
Causas de la infertilidad masculina
- Varicocele: es la dilatación de las venas del testículo y una de las causas corregibles que se detectan con frecuencia en los hombres estudiados por infertilidad. Puede consultar más detalles en la página sobre el varicocele.
- Causas hormonales: la falta de estímulo de los testículos por parte de la hipófisis, una glándula del cerebro (hipogonadismo hipogonadotrópico), el aumento de la prolactina o las enfermedades del tiroides pueden afectar a la producción de espermatozoides.
- Obstrucciones (causas obstructivas): aunque la producción de espermatozoides sea normal, puede existir una obstrucción en los conductos que los transportan, ya sea congénita o debida a infecciones o cirugías.
- Causas genéticas: incluyen alteraciones cromosómicas como el síndrome de Klinefelter, las microdeleciones del cromosoma Y y las mutaciones genéticas que provocan la ausencia congénita del conducto deferente.
- Causas testiculares: los antecedentes de testículo no descendido, la orquitis tras paperas, la torsión testicular, los traumatismos, la quimioterapia o la radioterapia pueden reducir la producción de espermatozoides.
- Estilo de vida y factores ambientales: el tabaco, el consumo excesivo de alcohol, el sobrepeso, el uso de esteroides anabolizantes o de testosterona, la exposición prolongada de los testículos al calor y algunos medicamentos pueden empeorar la calidad del semen.
En algunos hombres no se encuentra una causa clara pese a un estudio detallado; esta situación se denomina infertilidad inexplicada (idiopática).
¿Cómo se diagnostica?
La valoración empieza con una historia clínica detallada: cuánto tiempo lleva la pareja buscando un hijo, enfermedades y operaciones previas, medicamentos, condiciones laborales y estilo de vida. En la exploración física se valoran el tamaño y la consistencia de los testículos, la presencia del conducto deferente y la existencia de varicocele.
- Seminograma (análisis de semen): es la base del estudio. La muestra, obtenida habitualmente tras 2–7 días de abstinencia sexual, se analiza según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a volumen, número de espermatozoides, movilidad y forma (morfología). Como los valores del semen varían de un día a otro, un resultado anormal suele confirmarse con una segunda prueba.
- Análisis hormonales: hormonas como la FSH, la LH, la testosterona y, si es necesario, la prolactina ayudan a distinguir si el problema es hormonal o testicular.
- Ecografía Doppler escrotal: muestra la estructura y el volumen de los testículos, y se utiliza para valorar el varicocele y descartar otras alteraciones testiculares.
- Pruebas genéticas: en hombres sin espermatozoides en el semen (azoospermia) o con un recuento muy bajo se recomiendan el estudio de los cromosomas (cariotipo) y el análisis de microdeleciones del cromosoma Y. Si falta de forma congénita el conducto deferente, puede solicitarse también el estudio genético correspondiente.
- Pruebas adicionales: en pacientes seleccionados pueden realizarse el estudio del daño en el ADN espermático (fragmentación del ADN) o un análisis de orina después de la eyaculación.
¿Qué es la azoospermia?
La ausencia total de espermatozoides en el semen se denomina azoospermia. Existen dos tipos principales. En la azoospermia obstructiva, la producción de espermatozoides en los testículos es normal, pero estos no pueden salir debido a una obstrucción de los conductos. En la azoospermia no obstructiva, el problema está en la producción de espermatozoides en el testículo. La distinción se basa en el tamaño testicular, los valores hormonales, el volumen del eyaculado y, si es necesario, los hallazgos ecográficos, y determina directamente el plan de tratamiento.
Opciones de tratamiento de la infertilidad masculina
El tratamiento se planifica de forma individual tras la exploración, según la causa encontrada, la edad de la mujer y su propio estudio. Siempre que sea posible, lo más adecuado es abordar a la pareja de forma conjunta.
Cambios en el estilo de vida
Dejar de fumar, limitar el alcohol, perder el exceso de peso, hacer ejercicio con regularidad y evitar la exposición prolongada de los testículos al calor favorecen la calidad del semen. Quienes usan esteroides anabolizantes o testosterona deben abandonarlos bajo control médico. Como la producción de espermatozoides dura unos tres meses, el efecto de los cambios se valora pasado ese tiempo.
Tratamiento farmacológico y hormonal
En hombres con un déficit hormonal de origen hipofisario, el tratamiento con gonadotropinas puede reactivar la producción de espermatozoides. En situaciones como el aumento de la prolactina o las enfermedades del tiroides, lo prioritario es tratar el problema de base. Cuando no se encuentra una causa concreta, el beneficio de las hormonas o los suplementos vitamínicos es limitado, por lo que no se recomienda su uso indiscriminado.
Cirugía del varicocele (varicocelectomía)
En hombres con un varicocele palpable y un seminograma alterado, la cirugía del varicocele puede ser una opción adecuada. En pacientes seleccionados, la varicocelectomía microquirúrgica, realizada a través de una pequeña incisión por debajo de la ingle, consiste en ligar las venas dilatadas bajo el microscopio quirúrgico. Su efecto sobre el semen se valora en los meses siguientes mediante seminogramas de control.
Obtención de espermatozoides del testículo (TESE y micro-TESE)
En hombres con azoospermia de causa obstructiva, pueden obtenerse espermatozoides del epidídimo o del testículo mediante una aguja o una pequeña incisión. Cuando la producción de espermatozoides está alterada, puede realizarse una micro-TESE, en la que el tejido testicular se examina bajo el microscopio quirúrgico. Los espermatozoides obtenidos se utilizan el mismo día en una microinyección (ICSI), en coordinación con el centro de reproducción asistida, o se congelan para su conservación.
Evolución y seguimiento tras el tratamiento
La cirugía del varicocele y la TESE suelen realizarse de forma ambulatoria o con un ingreso breve; la mayoría de los pacientes retoman su vida diaria en pocos días. En la zona operada puede haber dolor, hinchazón o hematoma pasajeros. Con poca frecuencia pueden aparecer sangrado, infección y, tras la cirugía del varicocele, acumulación de líquido alrededor del testículo (hidrocele) o reaparición del varicocele. Los seminogramas de control suelen programarse a intervalos de 3 meses.
Preservación de la fertilidad
En hombres que van a recibir quimioterapia o radioterapia por un cáncer, el tratamiento puede afectar de forma permanente a la producción de espermatozoides. Por ello, antes de empezar debe plantearse la congelación de semen. Además, evitar el tabaco, mantener un peso saludable, no usar esteroides anabolizantes ni testosterona sin indicación médica, tratar a tiempo el testículo no descendido en la infancia y acudir de inmediato a urgencias ante un dolor testicular repentino contribuyen a proteger la fertilidad masculina.
Estudio de la infertilidad masculina en Bursa, Turquía
El Op. Dr. Mücahit Kabar es urólogo en Bursa (Nilüfer), Turquía. Se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad de Uludağ y completó la especialidad de Urología en el Hospital de Formación e Investigación de Ankara (Ankara Eğitim ve Araştırma Hastanesi). Es coautor de un estudio científico, publicado en una revista internacional con revisión por pares, sobre el efecto de la cirugía del varicocele en el daño del ADN espermático de hombres infértiles.
Atiende a pacientes en dos hospitales de Bursa: el Özel Medicabil Nilüfer Hastanesi (de lunes a viernes, de 08:30 a 12:00; +90 444 8 112) y el Özel Jimer Hastanesi (de lunes a viernes, de 13:00 a 17:00; +90 444 45 67). Las consultas se realizan en inglés o en turco; los departamentos de pacientes internacionales de ambos hospitales, que cuentan con la autorización de turismo de salud de Turquía, pueden ayudarle con intérpretes, traslados y alojamiento.
Para pedir cita, utilice la página de citas en línea o la línea de citas de cada hospital. Si tiene preguntas o desea enviar antes del viaje sus seminogramas e informes previos, puede escribir por WhatsApp al +90 541 622 54 82. Encontrará más información en la página para pacientes internacionales y en la página de contacto.