¿Qué es el cáncer de riñón?
Cáncer de riñón es el nombre general de los tumores malignos que se originan en el tejido renal. En adultos, el tipo más frecuente es el carcinoma de células renales (CCR), que a su vez tiene subtipos: el más común es el de células claras, seguido del papilar y el cromófobo. El subtipo aporta información importante sobre el comportamiento del tumor y el plan de seguimiento. Por ejemplo, el tipo cromófobo es menos frecuente y en general se considera de evolución más lenta. El subtipo, el grado y el estadio del tumor solo se confirman con el estudio anatomopatológico del tejido extirpado en la operación, y el plan de seguimiento posoperatorio se basa en esta información.
Hoy en día, gracias al uso extendido de la ecografía y la tomografía, una parte importante de los tumores renales se descubre de forma casual, cuando aún son pequeños y no dan síntomas, en pruebas de imagen hechas por otra molestia. En los tumores detectados en fases tempranas pueden aplicarse con más frecuencia tratamientos que conservan el riñón.
Factores de riesgo
- Tabaco
- Sobrepeso y obesidad
- Hipertensión arterial
- Diálisis prolongada y enfermedad renal crónica avanzada
- Algunas enfermedades hereditarias, como la enfermedad de von Hippel-Lindau, y antecedentes familiares de cáncer de riñón
Dejar de fumar, mantener un peso saludable y controlar la tensión arterial son las principales recomendaciones para reducir el riesgo.
Síntomas
Los tumores renales suelen ser silenciosos en sus fases iniciales. A medida que crecen pueden aparecer:
- Sangre en la orina
- Dolor en el costado o en la zona lumbar
- Una masa palpable en el abdomen
- Pérdida de peso sin explicación, cansancio, fiebre o anemia
Ninguno de estos síntomas es exclusivo del cáncer de riñón; pero, sobre todo, la sangre en la orina siempre requiere una valoración urológica.
¿Cómo se diagnostica?
Pruebas de imagen
- Ecografía: suele ser la prueba con la que se detecta la masa por primera vez. Ayuda a distinguir un quiste simple de una masa sólida.
- Tomografía computarizada (TAC) con contraste: es el método fundamental para valorar las masas renales. Con ella se estudian el tamaño, la localización, la relación con los vasos y la posible extensión.
- Resonancia magnética (RM): puede preferirse en pacientes con alergia al contraste o con función renal alterada, y para valorar algunos quistes complejos.
Las masas quísticas se valoran según sus características de imagen con la clasificación de Bosniak. Los quistes simples no requieren seguimiento ni tratamiento, mientras que algunos quistes complejos pueden requerir vigilancia o cirugía.
Masa renal pequeña y biopsia
Las masas de 4 cm o menos suelen denominarse masas renales pequeñas. Una parte de ellas es benigna. La biopsia no es necesaria en todos los pacientes; puede hacerse para orientar la decisión de tratamiento en pacientes en los que se plantea vigilancia o ablación, o cuando las pruebas de imagen no son concluyentes.
No todas las masas renales son cáncer
Saber que se ha encontrado una masa en el riñón puede generar preocupación, pero no todas las masas son malignas. Los quistes simples son muy frecuentes y en la mayoría de los casos no requieren ningún tratamiento. Entre las masas sólidas también hay tumores benignos, como el oncocitoma y el angiomiolipoma. El angiomiolipoma suele poder reconocerse en las pruebas de imagen gracias a la grasa que contiene. En cambio, algunos tumores benignos como el oncocitoma pueden no distinguirse del cáncer de riñón en las imágenes, y el diagnóstico definitivo solo puede establecerse con el estudio anatomopatológico del tejido extirpado.
Por eso, en cada paciente con una masa renal se valoran conjuntamente el tamaño de la masa, sus características de imagen, su velocidad de crecimiento y el estado general del paciente. El objetivo es tratar a tiempo los tumores malignos y, al mismo tiempo, evitar la pérdida innecesaria de riñón. Esta es una de las razones por las que, en pacientes adecuados, se da prioridad a la cirugía conservadora del riñón.
Tratamiento del cáncer de riñón
El tratamiento se planifica de forma individual, valorando conjuntamente el tamaño del tumor, su localización en el riñón, el estadio, el estado del otro riñón y el estado general de salud del paciente.
Nefrectomía parcial (cirugía conservadora del riñón)
En tumores pequeños limitados al riñón, en pacientes en los que es técnicamente posible, se extirpa solo el tumor con un margen de tejido sano y se conserva el resto del riñón. Este enfoque contribuye a preservar la función renal a largo plazo, y las guías actuales lo recomiendan como opción preferente en los pacientes adecuados.
Nefrectomía radical
Si el tumor es grande, está situado en el centro del riñón, se ha extendido a los vasos o la nefrectomía parcial no es técnicamente posible, se extirpa el riñón completo junto con la grasa que lo rodea. Las personas cuyo otro riñón está sano pueden llevar una vida normal con un solo riñón.
Abordaje laparoscópico
Tanto la nefrectomía parcial como la radical pueden realizarse en pacientes adecuados por vía laparoscópica, es decir, con una cámara a través de varias incisiones pequeñas. En comparación con la cirugía abierta, el dolor posoperatorio suele ser menor y el ingreso y la recuperación, más cortos. En tumores muy grandes o que invaden los tejidos vecinos, la cirugía abierta puede ser más adecuada.
Vigilancia activa y ablación
En pacientes seleccionados de edad avanzada, con alto riesgo quirúrgico por otras enfermedades y con una masa pequeña:
- Vigilancia activa: la masa se controla con pruebas de imagen periódicas; si crece, se replantea el plan de tratamiento.
- Ablación térmica: el tumor se destruye por congelación (crioablación) o con calor (radiofrecuencia o microondas) mediante una aguja introducida a través de la piel.
Enfermedad avanzada
Cuando la enfermedad se ha extendido fuera del riñón, el tratamiento se planifica junto con oncología médica. Los tratamientos dirigidos al sistema inmunitario (inmunoterapia) y los fármacos de terapia dirigida son las principales opciones en este grupo; en pacientes seleccionados, la cirugía también puede formar parte del plan de tratamiento.
Después de la operación y riesgos
Tras las operaciones laparoscópicas, los pacientes suelen recibir el alta en pocos días y retoman su vida diaria en unas semanas. Como en toda cirugía, existen riesgos como el sangrado, la infección y la lesión de órganos vecinos; tras la nefrectomía parcial también puede producirse una fuga de orina. Estos riesgos se comentan con detalle antes de la intervención.
Seguimiento
Tras la cirugía de un tumor renal se realizan pruebas de imagen y análisis de sangre a intervalos definidos según el resultado anatomopatológico y el grupo de riesgo. El seguimiento busca detectar pronto una posible recidiva y vigilar la función del riñón restante.
Después de la operación, para proteger los riñones se recomienda mantener controlada la tensión arterial, beber suficiente líquido, no tomar durante mucho tiempo sin consultar al médico analgésicos que puedan dañar el riñón y dejar de fumar. Si fuera de las fechas de control nota sangre en la orina, dolor en el costado o una pérdida de peso sin explicación, consulte al médico sin esperar.
Valoración de los tumores renales en Bursa, Turquía
El Op. Dr. Mücahit Kabar es urólogo en Nilüfer, Bursa (Turquía). Se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad Uludağ y completó la especialidad de urología en el Servicio de Urología del Hospital de Formación e Investigación de Ankara (Ankara Eğitim ve Araştırma Hastanesi). Es coautor de estudios científicos que analizan el carcinoma cromófobo de células renales en una serie de nefrectomías radicales y las lesiones benignas en pacientes operados con diagnóstico de masa renal.
Atiende a pacientes en dos hospitales de Bursa: Özel Medicabil Nilüfer Hastanesi (de lunes a viernes, de 08:30 a 12:00; +90 444 8 112) y Özel Jimer Hastanesi (de lunes a viernes, de 13:00 a 17:00; +90 444 45 67). Las consultas se realizan en inglés o en turco; los departamentos de pacientes internacionales de los hospitales, que cuentan con la autorización de turismo de salud de Turquía, pueden ayudarle con intérpretes, traslados y alojamiento.
Para pedir cita, utilice la página de citas en línea o la línea de citas de cada hospital. Si tiene preguntas o desea enviar antes del viaje sus informes de TAC o resonancia, puede escribir por WhatsApp al +90 541 622 54 82. Encontrará más información en la página para pacientes internacionales y en la página de contacto.