¿Qué es la disfunción eréctil?
La disfunción eréctil es la incapacidad de conseguir o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Muchos hombres tienen dificultades de erección de forma ocasional, y eso por sí solo no significa que exista una enfermedad. Cuando el problema se repite y afecta a la calidad de vida, conviene valorarlo.
La disfunción eréctil es más frecuente con la edad, pero puede aparecer a cualquier edad. Muchos hombres evitan hablar de este tema; sin embargo, la disfunción eréctil es un problema médico y en la mayoría de los pacientes existen opciones de tratamiento eficaces. La consulta se realiza en un entorno que respeta la intimidad del paciente.
Causas de la disfunción eréctil
Una erección normal requiere que los vasos sanguíneos, los nervios, las hormonas y el estado psicológico funcionen en armonía. Un problema en cualquiera de estos sistemas puede afectar a la erección.
- Causas vasculares: son el grupo más frecuente. La arteriosclerosis, la hipertensión arterial, el colesterol elevado y el tabaco reducen el flujo de sangre al pene.
- Diabetes: puede causar disfunción eréctil al afectar tanto a los vasos como a los nervios.
- Causas hormonales: la testosterona baja, los trastornos de la tiroides y la prolactina elevada pueden afectar al deseo sexual y a la erección.
- Causas neurológicas: lesiones de la médula espinal, esclerosis múltiple y daño nervioso tras operaciones en la región pélvica.
- Medicamentos: algunos antihipertensivos, antidepresivos y tratamientos hormonales pueden causar disfunción eréctil como efecto secundario. No deje de tomar ningún medicamento sin consultar a su médico.
- Causas psicológicas: ansiedad de rendimiento, estrés, depresión y problemas de pareja; tienen especial peso en los hombres jóvenes.
- Estilo de vida: tabaco, consumo excesivo de alcohol, sedentarismo y sobrepeso.
Una señal de alarma para la salud cardiovascular
Como las arterias del pene son más finas que las del corazón, pueden verse afectadas antes por la arteriosclerosis. Por eso la disfunción eréctil puede anunciar una enfermedad cardiovascular con varios años de antelación. También por este motivo es importante valorar la tensión arterial, la glucosa y el colesterol en un hombre con disfunción eréctil.
¿Cómo se diagnostica?
- Historia clínica detallada: se pregunta cuándo empezó el problema, si apareció de forma brusca o progresiva, si hay erecciones matutinas, qué medicamentos toma y qué otras enfermedades tiene.
- Cuestionario IIEF: el Índice Internacional de Función Eréctil es un breve cuestionario que ayuda a determinar la intensidad del problema y a seguir la respuesta al tratamiento.
- Exploración física: se valoran la zona genital, la próstata y los signos de déficit hormonal.
- Análisis de sangre: glucosa en ayunas o HbA1c, perfil de colesterol y nivel de testosterona en una muestra de sangre extraída por la mañana; si es necesario, también otras hormonas.
- Ecografía Doppler de pene: no es necesaria en todos los pacientes. Se realiza para valorar el flujo sanguíneo del pene en pacientes que no responden a la medicación, en los que se sospecha un problema vascular o en los que se plantea cirugía.
Opciones de tratamiento
El tratamiento se planifica de forma individual tras la consulta, según la causa subyacente, la intensidad del problema, las enfermedades asociadas y las expectativas de la pareja.
Cambios en el estilo de vida y control de los factores de riesgo
Dejar de fumar, hacer ejercicio con regularidad, perder el exceso de peso y limitar el alcohol favorecen la función eréctil. Un buen control de la diabetes, la tensión arterial y el colesterol es importante tanto para la salud general como para la salud sexual. En los pacientes con déficit de testosterona puede valorarse el tratamiento hormonal.
Medicación oral (inhibidores de la PDE5)
Estos medicamentos, que aumentan el flujo de sangre al pene, son el tratamiento de primera línea en la mayoría de los pacientes. No producen una erección por sí solos sin estimulación sexual. No deben combinarse nunca con nitratos (medicamentos para el corazón), ya que pueden provocar una bajada grave de la tensión arterial. Por eso estos medicamentos solo deben tomarse tras la consulta, bajo control médico y en la dosis adecuada.
Terapia de ondas de choque de baja intensidad (Li-ESWT)
Es un procedimiento ambulatorio en el que se aplican ondas de choque de baja energía sobre el pene. Puede valorarse como opción en pacientes seleccionados con disfunción eréctil de origen vascular, en general leve. No obstante, los equipos y protocolos utilizados en los estudios son diferentes, los resultados son variables y los datos sobre su eficacia a largo plazo son limitados. Por eso debe planificarse explicando claramente al paciente qué puede esperar.
Inyecciones intracavernosas
En pacientes que no responden a la medicación oral, se inyecta con una aguja fina un fármaco vasodilatador en el lateral del pene. Tras las primeras aplicaciones en la consulta, el paciente aprende a administrárselo él mismo en casa. La erección prolongada y dolorosa (priapismo) es un efecto secundario poco frecuente, pero que requiere atención urgente.
Dispositivos de vacío
La erección se consigue con un cilindro que atrae sangre hacia el pene y un anillo que se coloca en la base. Son una opción sobre todo para pacientes que no pueden tomar medicación.
Prótesis de pene
En pacientes que no responden lo suficiente a los demás tratamientos o que no desean utilizarlos, pueden implantarse dentro del pene prótesis hinchables o semirrígidas. La prótesis no es visible desde fuera y, por lo general, no afecta a la micción, la eyaculación ni la sensibilidad. Antes de la operación se comentan con detalle riesgos como la infección y el fallo mecánico.
Sobre el PRP y las células madre
La eficacia y la seguridad del PRP (plasma rico en plaquetas) y de los tratamientos con células madre en la disfunción eréctil todavía no se han demostrado con suficiente evidencia científica. Las guías actuales no los recomiendan como tratamiento rutinario.
El apoyo de la pareja y el enfoque psicológico
La disfunción eréctil a menudo no afecta solo a la persona, sino también a la relación. Implicar a la pareja en el proceso puede ayudar a reducir la ansiedad y contribuir al éxito del tratamiento. En los pacientes en los que predominan los factores psicológicos, la terapia sexual o el apoyo psicológico pueden planificarse junto con el tratamiento médico.
¿Cuándo consultar al médico?
Conviene consultar a un urólogo si el problema de erección dura desde hace unos meses, va a más o afecta negativamente a la vida sexual y a la relación. Sobre todo en hombres con factores de riesgo como diabetes, hipertensión, colesterol elevado o tabaquismo, la valoración es importante no solo para la salud sexual, sino también para la salud general.
Llevar a la consulta una lista de todos los medicamentos que toma y anotar cuándo y cómo empezó el problema facilita la conversación. Conseguir medicamentos para la erección sin receta, por internet o por vías no oficiales puede suponer riesgos graves para la salud por tratarse de productos de contenido desconocido.
Seguimiento tras el tratamiento
La eficacia del tratamiento y los posibles efectos secundarios se valoran en las consultas de control. Si el primer medicamento o la primera dosis no son suficientes, puede planificarse otra dosis, otra forma de uso u otro método; no obtener resultado en un primer intento no significa que el tratamiento haya fracasado. El control de los factores de riesgo y los cambios en el estilo de vida deben mantenerse sea cual sea el tratamiento elegido.
Tratamiento de la disfunción eréctil en Bursa, Turquía
El Op. Dr. Mücahit Kabar es urólogo en Nilüfer, Bursa (Turquía). Se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad Uludağ y completó la especialidad de urología en el Servicio de Urología del Hospital de Formación e Investigación de Ankara (Ankara Eğitim ve Araştırma Hastanesi). Es coautor de estudios científicos en el ámbito de la andrología publicados en revistas internacionales con revisión por pares. Atiende a los pacientes con disfunción eréctil respetando su intimidad.
Pasa consulta en dos hospitales de Bursa: Özel Medicabil Nilüfer Hastanesi (de lunes a viernes, de 08:30 a 12:00; +90 444 8 112) y Özel Jimer Hastanesi (de lunes a viernes, de 13:00 a 17:00; +90 444 45 67). Las consultas se realizan en inglés o en turco; los departamentos de pacientes internacionales de los hospitales, que cuentan con la autorización de turismo de salud de Turquía, pueden ayudarle con intérpretes, traslados y alojamiento.
Para pedir cita, utilice la página de citas en línea o la línea de citas de cada hospital. Si tiene preguntas, puede escribir por WhatsApp al +90 541 622 54 82. Encontrará más información en la página para pacientes internacionales y en la página de contacto.